15 abril, 2015

20 Consejos para un Lavado de Cabello Perfecto

Un pelo bonito depende de muchas cosas: la alimentación, las hormonas, de si utilizamos tintes, secadores o planchas... pero también de cómo lo lavamos.


Un cabello mal lavado y peor aclarado nunca podrá estar bonito, por mucho que tengamos una base excelente. El lavado es lo que prepara el lienzo, por así decirlo.


En este artículo quiero darte algunos consejos de lavado, para que tengas la melena más bonita.


Aquí van...




1.- Elige productos adecuados para tu tipo de cabello y tus necesidades específicas. Ten en cuenta que si las necesidades de tu cabello cambian, también deberás cambiar tu línea de cuidado capilar. Por ejemplo, si te haces un tratamiento con keratina, necesitarás un champú específico, sobre todo las primeras semanas; o si sufres una caída estacional, deberías utilizar alguno que trate este problema.


2.- Los productos de cuidado del cabello, cuanto más naturales, mejor. De esta forma tu pelo estará más sano y brillante, además de proteger tu salud. Procura que tengan la menor cantidad posible de químicos, pero respetando la función para la que están destinados: lavar, desenredar, nutrir... Si son muy naturales, pero no realizan su función, no tiene sentido usarlos ni gastarse dinero en ellos. Por cierto, aprovecho desde aquí para mostrar mi desacuerdo con la moda del "no poo" (no lavarse el pelo con champú). El cuero cabelludo segrega grasa, la cual no se elimina sólo con agua; si no utilizamos un producto que limpie y desengrase, lo único que lograremos será un pelo sucio, apelmazado y con tendencia a la caída y a la caspa.


3.- Cepíllate el cabello antes del lavado. Así conseguirás eliminar el polvo o los restos de productos de styling (lacas, gominas, etc.) que se hayan podido acumular en él. Además, al cepillarlo, se te enredará mucho menos durante el lavado.


4.- Si tienes el cabello seco, aplícate un aceite capilar específico antes del lavado. Hazlo en medios y puntas y déjalo actuar unos minutos. No hace falta que sea un aceite comercial. Los aceites de coco, albaricoque, sésamo o argán, por ejemplo, son ideales para cuidar la melena antes del lavado.


5.- Mójate bien el cabello, procurando que el agua también empape el cuero cabelludo. Si no está bien húmedo, el champú no realizará bien su labor.


Champus6.- Utiliza una cantidad adecuada de champú, teniendo en cuenta el largo y la cantidad de pelo que tengas. Si tienes el cabello corto o media melena, con el equivalente a una avellana de producto será suficiente. Si lo tienes muy largo y espeso, duplica o triplica la cantidad, según lo necesites.


7.- Emulsiona el champú en la palma de la mano o en un recipiente de plástico con un poco de agua para que haga espuma. Con este paso no te hará falta tanta cantidad de producto, como si lo aplicases directamente sobre la cabeza, además de que te será más fácil repartirlo por todo el pelo.


8.- Masajea el champú por toda la cabeza, insistiendo sobre todo en el cuero cabelludo. Ten cuidado de no arañarlo con las uñas, porque puedes dañarlo. Hay quien piensa que si es muy intensa a la hora de lavar el cabello, logra que quede más limpio, pero no es así. Hay que hacerlo de forma concienzuda, pero no agresiva. La idea es limpiar y estimular el riego sanguíneo en la zona al mismo tiempo, no arrancar el cuero cabelludo cual indio de película del oeste. En medios y puntas es suficiente con un lavado suave, porque suelen estar menos sucios y tienen menos grasa.


Ducha9.- Enjuaga bien el champú con agua tibia hasta que desaparezca todo resto de champú. Si pasas los dedos por un mechón y notas que no se desliza con facilidad, es que lo has aclarado bien. 


10.- El agua debe ser tibia a la hora de aclarar el champú. Si está muy fría, no es capaz de arrastrar los restos de grasa y de champú (como cuando lavas los platos en casa). Si está muy caliente, resecará las puntas y al mismo tiempo provocará grasa en el cuero cabelludo.


11.- Si tienes el cabello muy sucio o te has aplicado aceite antes, puedes darte un segundo champú. Aunque tenemos la costumbre de darnos dos champús en todos los lavados, no siempre es necesario. En caso del segundo champú, vuelve a emulsionar, a masajear y aclara bien todo el producto con agua templada.


12.- Si necesitas acondicionador para desenredarte el cabello, hazlo tras el último champú. Aplícalo de medios a puntas, pasa un peine con las púas bien separadas para desenredarlo y termina por aclararlo bien. Ojo a la hora de peinar el pelo húmedo, porque es muy frágil, así que hazlo con mimo. En caso de que vayas a utilizar mascarilla, no te pongas acondicionador (y al contrario).


Mascarilla
13.- Respecto a la mascarilla, ten en cuenta el tiempo de exposición que recomiende el fabricante. Utilizar la mascarilla en la ducha, casi como si fuese un acondicionador, es un gasto inútil. Este tipo de producto necesita un tiempo en contacto con el cabello para transferir todos sus principios activos. Si no tienes tiempo, utiliza un buen acondicionador tras el lavado y un sérum adecuado para tu cabello a la hora de peinarlo. Recuerda aplicarla sólo de medios a puntas, evitando el cuero cabelludo, porque puede provocarte grasa.


14.- Si además de dejarte la mascarilla unos minutos, le aplicas calor, multiplicarás sus efectos. Puedes envolverte la cabeza en un gorro de ducha, en film transparente o en una toalla caliente. Hay quien se envuelve los mechones con la mascarilla en papel de aluminio y luego le aplica la plancha, pero me parece algo arriesgado, sobre todo si no lo realiza un profesional.


15.- Aclara bien la mascarilla con agua templada, eliminando todo el producto. Si no lo aclaras bien, tu pelo quedará mate y con un aspecto sucio.


16.- Y, si te gusta, termina con un chorro de agua fría. Hay profesionales de la peluquería que afirman que el agua fría deja el cabello más brillante, porque cierra la cutícula; pero otros dicen que no es así y que no se consigue un aporte extra de brillo con este paso. Personalmente, yo soy de las que prefiere terminar el lavado con un poco de agua bien fría... menos en invierno.


Toallas17.- El secado también es parte del lavado, por lo que te recomiendo que lo hagas con cuidado. Como te he comentado antes, el pelo húmedo es muy frágil y tiene tendencia a romperse. Y un secado enérgico con una toalla áspera, como si estuviésemos secando a un Golden Retriever de pelo largo, es el peor trato que le podemos dar a nuestra melena. 


18.- Por cierto, te recomiendo los turbantes de toalla de microfibra a la hora de secar tu pelo. Son muy cómodos, porque tienen una forma específica para adaptarse a la cabeza y un botón o un velcro para ajustarlos y que no se caigan. El cabello se seca mucho más rápido y no lo daña tanto, porque no hace falta retorcerlo tanto como con una toalla. 


Cabello bonito
19.- Llega el momento de desenredarlo, algo que también es necesario hacer con mucho cuidado. Desenreda desde las puntas hacia las raíces, justo al contrario de como se suele hacer. Coge mechones de pelo y desenreda primero sólo la parte de la punta. Luego hazlo desde los medios a las puntas. Termina desde la raíz hasta el final del pelo. Verás cómo te resulta mucho más fácil ir quitando los nudos. Este sistema le encantará a los más peques de la casa, porque reducirá los tirones de forma casi total. 


20.- Y ahora ya puedes secarte y peinarte el cabello como más te guste.




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