17 mayo, 2017

Trucos para que Tu Tinte del Pelo Dure y Dure

¿Cuánto tiempo se mantiene tu tinte con el mismo color y el mismo brillo del primer día? Si llevas un tinte pelirrojo o con uno de los tonos que están tan de moda ahora como los rosas, los verdes o los morados, probablemente te encuentras con dificultades para que dure perfecto más allá de unos pocos días. Aunque este problema acaba afectando a casi todos los tintes, no nos vamos a engañar. Y es una faena...


Si quieres que el color y brillo de tu tinte dure mucho más, a continuación te doy algunos trucos que te ayudarán a lucir melena.


Trucos para tu tinte del pelo dure y dure


Antes del tinte


Para que el tinte quede más bonito, dañe menos el cabello y dure más, es imprescindible que el pelo esté sano. Un pelo reseco, quebradizo y sin brillo no va a ganar con el tinte, al contrario. Procura mantener tu cabello en las mejores condiciones siempre.


Hidrata tu cabello antes y después del tinte. Unos días antes aplícate una mascarilla o tratamiento hidratante para proteger el cabello antes de teñir. Después tendrás que aplicar productos hidratantes y nutritivos con frecuencia para mantener el pelo en buenas condiciones y alargar el color.


Deja que tu pelo se ensucie antes de teñírtelo. No te lo laves en dos o tres días, así conseguirás que el pelo esté más poroso y recibirá mejor el tinte. Y, por otra parte, el cuero cabelludo tendrá una ligera capa de grasa que lo protegerá de la agresión del producto.


Antes de elegir el color, ten en cuenta que cuanto más diferente sea del tuyo, menos durará. Los colores tono sobre tono son más fáciles de mantener.


Si quieres aumentar la duración del color, aplica un color de transición en la zona más cercana al cuero cabelludo, así se notarán menos las raíces cuando comiencen a aparecer. Es decir, si tienes el cabello oscuro y te vas a aplicar un color mucho más claro, puedes utilizar un tono intermedio en el nacimiento del pelo, así se notará menos el cambio de color.


Si tienes canas, opta por colores que no sean muy oscuros, porque cuando comiencen a aparecer las raíces lo notarás mucho más. Además la pérdida de color será más palpable.


Ten en cuenta que si quieres una buena duración debes optar por tinte un permanente, en lugar de un baño de color.


Si te vas a hacer un tratamiento de keratina profesional, aprovecha a hacértelo justo después del tinte, así aumentarás la duración y brillo del color.


Tinte profesional


Si tienes el cabello muy largo, si vas a teñirte con un color difícil o si nunca te lo has aplicado en casa, mi consejo es que acudas a la peluquería. Es más caro, claro, pero si quieres un buen resultado y una buena duración es la mejor opción.

Y, por supuesto, si además del tinte vas aplicarte mechas, recurre a una peluquería.


Mechas para el cabello


Tinte en casa


En caso de que decidas teñirte tú misma, te recomiendo que compres productos específicos para peluquerías en lugar de los que se suelen vender en las grandes superficies. Los de tipo profesional tienen mejor cobertura y mayor duración. Los puedes encontrar en establecimientos que venden a profesionales o incluso en la propia peluquería. Pide consejo acerca de la aplicación, tipo de exposición y el color que mejor encaje con tu pelo y tus expectativas. Y, por supuesto, también debes leer las instrucciones de uso que llevan los envases. 


Si te vas a teñir en casa, recuerda que según el largo y el tipo del cabello necesitarás más o menos tinte. Para que te hagas una idea, si tienes el pelo por los hombros o un poco más largo, necesitarás dos envases. Tenlo presente para no quedarte corta a la mitad de la tintura, porque el resultado y la duración del tinte se resentirá.


Compra utensilios de tipo profesional para el tinte, como la brocha o el bol; aunque no lo parezca influyen en el resultado final, porque facilita la aplicación. Si no eres muy habilidosa o paciente para aplicarte el producto en las raíces, puedes recurrir a un bote tipo biberón (de los de cocina). Sólo tienes que elegir uno con una boquilla fina, rellenarlo con el tinte e ir abriendo rayas en el cuero cabelludo para irlas cubriendo con el tinte. Luego tendrás que masajear para que se reparta bien.


Cuando te vayas a teñir, reserva un rato sólo para eso. Si lo haces con prisa, lo harás mal y no respetarás el tiempo de exposición.


Cabello teñido


Aunque hay quien recomienda sólo aclararse el pelo y aplicarse el bálsamo tras teñírselo, en lugar de lavarlo, es un tremendo error. Es un producto químico que no deberías dejar en contacto con tu cuero cabelludo y tu pelo con un simple aclarado. Si te has teñido alguna vez en la peluquería, habrás comprobado que te lavan a conciencia para eliminar cualquier resto que no haya penetrado en el pelo. Una cosa es dejar pasar dos o tres días antes de volver a lavar tras el tinte y otra muy distinta no hacerlo inmediatamente después de aplicar la tintura.


El mantenimiento


Lávate con champús específicos para cabellos teñidos, así alargarás la duración del color. En caso de que no quieres comprar este tipo de productos, al menos evita los que tengan sulfatos y parabenos.


Reduce la frecuencia de los lavados. En lugar de lavarte el pelo todos los días, hazlo cada 2 ó 3, incluso cada más tiempo si no se te ensucia mucho o no tienes tendencia a sudar.


Utiliza agua templada para lavarte el cabello. Ojo, templada, no fría. Si usas agua fría a lo largo del lavado, no conseguirás retirar la grasa y la suciedad que tenga el cabello y te quedará apagado y apelmazado. Para que el champú haga su trabajo necesita agua con una cierta temperatura, aunque nunca debe ser muy caliente, porque arrastrará el tinte. Puedes acabar con un chorro de agua fría, si lo deseas, aunque hay profesionales de la peluquería que afirman que no hay diferencia en cuanto a brillo si aclaras con agua tibia o fría.


Cabello teñido


Utiliza acondicionador tras el lavado del cabello. Lo dejará más suave y manejable, aparte de mejorar la permanencia del color.


Ponte mascarillas especiales para cabello teñido una vez a la semana. También puedes alternarla con mascarillas hidratantes o nutritivas. Si tienes el cuero cabelludo sensible, puedes utilizar una mascarilla específica para este problema tras el tinte.


Acostúmbrate a aplicarte aceite vegetal o acondicionador antes de lavarte el cabello, así lo protegerás y nutrirás antes del lavado y el color permanecerá inalterado durante más tiempo.


No te seques el cabello frotando con una toalla. Hazlo con un turbante de microfibra o incluso con toallas de papel, así no arrastrarás el color. 


Reduce el uso de secadores, planchas y tenacillas, porque el calor es un gran enemigo del cabello teñido. Si no puedes prescindir de estas herramientas, hazlo con una temperatura media y aplicándote un protector térmico, sí o sí.


Evita utilizar productos con alcohol que resequen el pelo y alteren el color, como lacas, geles y otros productos de styling


Huye del agua con mucho cloro o con sal, es decir, de las piscinas y playas, especialmente justo después de teñirte. En caso de que no puedas evitarlo utiliza gorro y aclárate con agua dulce tras el baño. También puedes aplicarte una mascarilla o aceite que actúe como barrera ante el cloro.


Evita el sol, porque es otro de los grandes enemigos del color. Utiliza protectores solares capilares, gorros o sombreros si te vas a exponer al sol de forma directa.


Y ahora a lucir una melena de cine...





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10 mayo, 2017

Prepara Ya Tu Piel para el Verano

Cuando llega el buen tiempo, la mayoría de nosotros nos preparamos para la nueva estación. Guardamos la ropa y el calzado de invierno y sacamos la de verano, cambiamos las bufandas por los bikinis, quitamos las alfombras y los nórdicos, hacemos sitio a los ventiladores... Pero a veces se nos olvida de preparar nuestra piel para el verano, y mira que lo necesita. 


Nuestro rostro ha sufrido durante el invierno y casi sin transición, vamos a exponerlo al calor, al sol, al sudor, a la sal del mar o al cloro de la piscina. Por eso es importante mimarla para comenzar la estación con un rostro bonito y saludable. 


Si quieres saber cuáles son las claves para preparar tu piel para el verano, sigue leyendo...

 
Prepara ya tu piel para el verano


Exfoliación


Es importante exfoliar la piel durante todo el año, tanto del rostro como del cuerpo, pero con más razón cuando se acerca el verano. Así eliminarás las células muertas, algo imprescindible para que los principios activos de cremas y tratamientos penetren realmente en la piel. También conseguirás que el bronceado sea más bonito, uniforme y duradero. 


Limpieza profesional


Aprovecha el inicio del verano para hacerte una higiene facial profesional, así prepararás la piel para la temporada y para la exposición al sol.


Según qué productos utilicen para la higiene, puede que no puedas tomar el sol durante unos días, así que es mejor hacerlo cuando los rayos solares aún no son demasiado fuertes. Aunque no debes olvidarte de la protección solar en ningún caso.


Limpieza facial profesional


Refuerza la limpieza diaria

 
El verano es una época en la que se suda más y se utilizan protectores solares más potentes, por lo que conviene esmerarse más en la limpieza diaria del rostro. 


Eso sí, debes limpiar en profundidad, pero con suavidad; así no irritarás la piel, que puede haber sufrido con el sol o el calor. 


Hidratación


O más bien rehidratación de la piel. Durante el invierno, el frío, el viento y la calefacción resecan la piel.


Para que consigas el grado óptimo de hidratación debes utilizar cremas que contengan principios humectantes, nutritivos y reparadores.


No te olvides del cuello y el escote. También necesitan tus cuidados


Y, por supuesto, no dejes de lado la hidratación interna. Bebe agua e infusiones, frías o calientes, en cantidad suficiente para tu edad, condición física y actividad.


Agua y frutos rojos


Los imprescindibles


Protector solar. Elígelo con cuidado, buscando el SPF adecuado para tu tipo de piel, y ten presente que es recomendable tener uno para el cuerpo y otro para el rostro.


Limpiadora /desmaquillante. Probablemente debas cambiar de productos de limpieza cuando se acerque el verano, buscando texturas más frescas y ligeras.


Sérum. Con antioxidantes como la vitamina C, la uva o el té verde, por ejemplo. Con reparadores como el colágeno y la elastina. O con humectantes como el ácido hialurónico. Es importante que compruebes si puedes utilizarlos durante el día, puesto que algunos componentes pueden ser fotosensibilizantes.


Crema día /noche. Además de cubrir las necesidades particulares de tu piel, las cremas deben ser muy humectantes y sus texturas deben ser más ligeras que las que uses en invierno. La crema de noche debe ser regeneradora para paliar los efectos del sol y el calor que la piel ha sufrido durante el día.


Tónico. Durante el verano el tónico es un imprescindible, porque te ayudará a cerrar los poros y a refrescar la piel. Importante: que no contenga alcohol.


Agua termal. Un spray de agua termal es un buen compañero para tu piel durante el verano. Te hidratará y aportará frescor en cualquier momento del día.


Bálsamo labial. Con fotoprotección para el día y sin ella para la noche, porque tus labios también necesitan protección y nutrición. Para la noche puedes utilizar manteca de karité o de cacao, en lugar de las fórmulas comerciales, que suelen tener conservantes y colorantes. 


Bálsamo labial


Aliméntate bien


Como norma general, apuesta por los alimentos de temporada.


Las frutas y verduras son tus mejores aliadas, especialmente las ricas en alfa y betacarotenos y licopeno. Incluye en tu dieta preveraniega alimentos como la zanahoria, la batata, la calabaza, el brócoli, las judías verdes, los guisantes, las verduras de hoja verde, la col, los tomates, la sandía, los albaricoques o la papaya.


Zanahorias


También te convienen los que aportan vitamina C como la naranja, el limón, el pomelo, las fresas, las bayas rojas, el kiwi o el pimiento.


Los que tienen vitamina D, la que genera nuestro propio cuerpo al exponerlo al sol, también son recomendables para prepararnos para el verano. Algunos de los alimentos que la contienen: pescados grasos, huevos, lácteos, hongos y setas, atún, cereales enriquecidos, etc.


Los alimentos ricos en omega 3 protegen de quemaduras y ayudan a mantener el manto lipídico de la piel, por lo que los convierten en perfectos para esta época. Encontrarás omega 3 alimentos como el salmón salvaje, el atún, las sardinas en lata, las semillas de lino o de chía o las nueces.


Los frutos secos también son ideales. Además de todos los beneficios que ya conocemos, mejoran la respuesta de la piel ante el sol, llegando a incrementar la protección hasta en un 25% (aunque eso no quiere decir que puedas dejar de utilizar SPF).


El té verde te ayudará a preparar la piel para el sol, además de ser un estupendo antioxidante y de tener cualidades fotoprotectoras (polifenoles).


Broncéate con cabeza


Evita tomar rayos UVA, para preparar tu piel para el sol y evitar quemarte después. Lo único que conseguirás es castigar tu piel y poner en peligro tu salud. En un cabina no te pones protección solar, a pesar de que la exposición es intensa, así que... ¿no será mejor tomar el sol poco a poco, con protección y evitando las horas centrales del día?


Tomando el sol en la piscina


No te olvides del protector solar, incluso aunque no te expongas de forma directa. No hace falta que te tumbes en la toalla armada con tus gafas de sol y tu bikini recién comprado para que los rayos solares hagan de las suyas, caminar de camino al trabajo o pasear un rato con tus hijos también te expone al sol.


Protectores solares


No te olvides de las gafas de sol cuando estés en el exterior durante el día, es la mejor manera de evitar daños en tus ojos... y las temidas patas de gallo y arrugas en los párpados.


Si vas a utilizar autobronceadores, no te olvides de exfoliar e hidratar tu piel antes, así conseguirás que el tono te quede bonito y uniforme. 


Evita los productos que puedan provocarte fotosensibilidad, tanto si se trata de cosméticos como de medicamentos. Si te trata de cosméticos debes tener cuidado con los perfumes, colonias, aceites esenciales o los que contienen retinol, entre otros. En el caso de los medicamentos la lista es enorme: antihistamínicos, antidepresivos, antiinflamatorios, corticoides... así que te aconsejo que leas los prospectos o consultes con tu médico o farmacéutico antes de tomar el sol si tomas medicación.


Y, ahora, ya estamos preparadas para disfrutar del verano con nuestra mejor cara. 




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03 mayo, 2017

Trucos para Cuidar Tu Cabello Durante la Noche

La mayoría de nosotras cuidamos nuestro rostro por la noche, porque sabemos que determinadas rutinas y tratamientos funcionan mejor cuando nos vamos a dormir. 


La piel durante la noche experimenta una renovación celular, aprovecha para drenar las toxinas y se estimula la producción de colágeno y elastina. Y todas estas funciones se ven optimizadas si contribuimos con una buena limpieza y cremas adecuadas.


Pero... ¿y el pelo? ¿No tiene también derecho a cuidados nocturnos? Aunque la parte viva del cabello está en la raíz y el resto es queratina, eso no significa que no podamos mimarlo a la hora de dormir. 


A continuación te doy algunos trucos para cuidar tu pelo durante la noche y tenerlo más suave, sano y manejable cuando te levantes.  



Trucos para cuidar tu cabello durante la noche


  • Cepíllate el pelo antes de irte a dormir. Aunque el mítico consejo de cepillarse el cabello 100 veces no es nada recomendable, porque puedes terminar dañándolo, es conveniente pasarse el peine o el cepillo antes de acostarse, para eliminar la suciedad, el polvo y los restos de productos de styling que se hayan acumulado durante el día.


  • No te vayas a dormir (jamás) con el pelo húmedo. Aunque no es probable que esta costumbre te vaya a acarrear un resfriado, lo cierto es que la humedad continuada en el cabello acaba debilitándolo y volviéndolo seco y quebradizo.

 
  • Si es posible, procura que la funda de tu almohada sea de un tejido suave, sobre el que resbale el cabello y no se roce y se enrede. Yo hasta ahora sólo las he encontrado on-line en sitios como Slip, LilySilk o SilkSleep; eso sí, son caras. Si se te da bien la costura, puedes hacerlas tú misma. Por cierto, dormir con una funda de almohada también es bueno para tu piel, porque evitará que se marquen la arrugas en tu rostro.


  • Retírate el cabello de la cara a la hora de irte a la cama. Así tu cabello no se impregnará de la grasa que pueda generar tu rostro y viceversa.


Peinándose frente al espejo


  • Aplícate las cremas faciales con tiempo suficiente para que se absorban y no acaben en tu pelo. Si el pelo roza tu cara y las cremas aún están ahí, acabarán en tu cabello y lo engrasarán.


  • Recógete el pelo en una o dos trenzas, siempre sueltas y atadas con gomas elásticas suaves, mejor si están forradas de tela. Evita este truco si no quieres levantarte con el pelo ondulado, pero si te gusta el efecto, puedes potenciarlo haciendo más trenzas y aplicarles espuma o laca por la mañana antes de deshacerlas; incluso puedes darle un golpe de aire caliente para marcarlas más.


Trenza suelta


  • También puedes hacerte una coleta alta y suelta que no te moleste a la hora de dormir. Procura que no te apriete en la nuca ni en la cabeza. En esta caso también debes procurar que la goma elástica sea ancha y preferentemente forrada para no cortar ni debilitar el pelo. Y, por supuesto, evita que la coleta esté muy tirante.


  • Recógete el cabello con un pañuelo de seda o satén, así lo protegerás y evitarás los enredos y el encrespamiento. Ten cuidado a la hora de hacerle el nudo para ajustarlo para no enganchar el pelo ni dejarlo muy apretado. Si te molesta anudándotelo en la nuca, puedes hacerle el nudo en la zona de la frente o sujetarlo con una goma.


  • Evita las horquillas y los rulos a la hora de irte de dormir. Todos los objetos metálicos o rígidos que te pongas en el cabello por la noche acabarán cortándolo y debilitándolo con el roce y la presión.


  • Aprovecha la noche para aplicarte tratamientos hidratantes, nutritivos o reparadores. Las mascarillas y aceites de tratamiento son perfectos para utilizarlos por la noche, especialmente los reparadores, porque el tiempo de exposición y la predisposición del pelo los potenciarán. Procura aplicarlos sólo en medios y puntas, porque si no se te engrasará el cuero cabelludo. Para evitar que la almohada acabe manchada, puedes envolverte el pelo en una toalla de microfibra. Lo que no te recomiendo en poner una toalla sobre la almohada, porque el pelo se enganchará en ella y acabarás con el rizo y las arrugas del tejido tatuado en tu cara. Importantísimo: si te pones mascarilla, como debes hacerlo con el pelo húmedo, no te olvides de secarte el pelo antes de irte a la cama. Luego solo tendrás que lavarte y aclararte el cabello por la mañana al levantarte.


Mascarillas
Aprovecha la noche para aplicarte mascarillas y tratamientos capilares







Con estos trucos podrás conseguir un cabello de en-sueño...





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26 abril, 2017

Trucos para no Desperdiciar Comida

Desperdiciamos demasiados alimentos, de hecho según algunos estudios entre el 30 y el 50% de los comestibles acaban en la basura. 


Aunque no toda la responsabilidad recae sobre los consumidores, porque también los fabricantes, restauradores y distribuidores tienen su parte de culpa, por ese orden, en este despilfarro. 


En cualquier caso, los consumidores somos los que más comida desperdiciamos, de hecho, el 80% de los alimentos los desechamos tal cual llegan del supermercado, sin procesar siquiera. 


Esto implica todos, a título individual, debemos comprometernos en un consumo más racional de los alimentos, por ética y por economía. Para contribuir a ello, a continuación de doy algunos trucos para no desperdiciar comida.


Trucos para no desperdiciar comida


Cuestión de organización


Planifica tus menús. De esa forma podrás calcular qué alimentos necesitarás y en qué cantidades. Y, además de no desperdiciar comida, organizar previamente lo que vas a comer te ayudará a que tu alimentación sea más variada y saludable.


Planifica la compra. Una vez que tengas claro los menús, haz una lista para no despistarte cuando vayas a comprar. Si no lo haces, es posible que se te olvide algo importante, y que acabes comprando comestibles que ya tienes en la despensa y se te acaben caducando.


La compra


No vayas a hacer la compra con hambre o con estrés, porque comprarás más de la cuenta.


Compra primero los productos que menos frío necesitan, dejando para el final los refrigerados y congelados, así evitarás que se deterioren y tengas de tirarlos cuando llegues a casa. 


Lee cuidadosamente el etiquetado de los alimentos. De ese modo no sólo sabrás exactamente lo que compras, además, el mero hecho de pararte a leer evitará que compres por impulso.


Comprueba las fechas de caducidad. A la hora de comprar procura elegir los productos que tengan una fecha de caducidad más lejana. En casa coloca en primera fila los productos que caduquen antes para consumirlos primero.


No confundas fecha de caducidad con fecha de consumo preferente. La de caducidad implica que, llegada la fecha, el producto no debe ser consumido, porque puede suponer un peligro más o menos importante para la salud. La de consumo preferente indica que, a partir de esa fecha, el alimento pierde propiedades organolépticas, pero que es apto para el consumo. Por eso, no tires los alimentos que han excedido la fecha de consumo preferente sin comprobar si tienen un buen sabor, olor y textura.


La conservación


Hazte con un buen arsenal de elementos para conservar alimentos: bolsas con cierre hermético, tupperwares, botes para hacr conservas, papel de aluminio y film, etc. Es una pequeña inversión que te ayudará a ahorrar dinero y a no desperdiciar comida.


Si sobra comida, congélala. Aunque no todos los alimentos soportan bien la congelación, la mayoría sí lo hace. Procura congelar en raciones pequeñas, para que no tengas que descongelar una gran cantidad y luego tengas que tirar el resto a la basura. Ya sabes que una vez descongelada, la comida debe consumida en poco tiempo y que no puede volver a congelarse.


Frutas del bosque congeladas


Planifica el consumo de los alimentos que tengas en el congelador, porque se estropean. Cada tipo de alimento tiene un tiempo máximo de congelación, aunque ronda los 3 meses. 


No introduzcas comida aun caliente en la nevera o el congelador. Si lo haces estarás forzando al electrodoméstico a gastar más para mantener la temperatura, además de poner en peligro otros alimentos que puedan entrar en contacto con el recipiente caliente. 


A la hora de introducir alimentos en la nevera o en el congelador, hazlo siempre en recipientes herméticos, así evitarás que se contaminen o que pierdan propiedades nutricionales y organolépticas.


La cocina


Cocina en lugar de comprar productos preparados. Te costará más tirar comida que hayas cocinado tú que la que hayas comprado preparada.


Aprende a cocinar con sobras. Hay multitud de platos deliciosos que puedes cocinar con sobras, así que deja volar la imaginación. Por ejemplo, si te sobra pollo asado, quítale la piel y los huesos, desmenúzalo y utilízalo para enriquecer una ensalada, para hacer un arroz con pollo, para preparar una rica tortilla o para hacer unos sandwiches. Si te han quedado garbanzos cocidos, además de congelarlos, puedes hacer hummus, comerlos en ensalada, añadirlos a un puré, etc. O si te ha sobrado arroz con leche, quítale el exceso de leche, haz porciones, pásalas por huevo y pan rallado, fríelas y tendrás unas estupendas croquetas dulces.


Aprende a medir las cantidades para que no sobre comida. Utiliza una báscula de cocina o un medidor, por ejemplo, para cocinar exactamente las raciones que vayas a consumir en ese momento, así no sobrará comida.


Los alimentos


Saca el máximo partido a frutas y verduras. Si tienes piezas de frutas que están comenzando a pasarse, puedes hacer una macedonia o añadirlas a una ensalada. También puedes hacer compota, almíbar o un smoothie


Verduras


En caso de que tengas plátanos que hayan madurado demasiado, puedes utilizarlos para sustituir al huevo en tus bizcochos. 


En el caso de las verduras, puedes trocearlas y congelarlas para utilizarlas en purés, sofritos o pasteles salados.


Cuando te sobren patatas cocidas, haz puré para tomarlo como guarnición o en forma de pastel con atún, carne, pollo... 


Si tienes hierbas aromáticas que se van a echar a perder, puedes picarlas, añadirles aceite de oliva o agua y congelarlas en forma de cubitos para utilizarlas en tus guisos. 


Para que no se te estropeen los ajos, puedes congelarlos envolviendo las cabezas enteras en papel de aluminio o pelarlos y congelarlos.


Si te ha sobrado caldo y no lo vas a consumir en pocos días, puedes congelarlos en una cubitera y utilizarlos para enriquecer tus platos. 


En caso de que tengas zumo natural o refrescos que hayan perdido el gas, puedes congelarlos en cubitos para refrescar y saborizar tus bebidas o hacer polos caseros empleando una polera. 


Si compras más pan del necesario, una buena idea es congelarlo en raciones y sacar únicamente lo que vayas a consumir en cada momento. 


Pan en raciones


Cuando te sobre pan de molde, puedes utilizarlo para hacer croutons o picatostes. Sólo tienes que cortar el pan en cuadrados pequeños, añadir un poco de aceite de oliva y especias, colocarlos sobre papel de horno y hornearlos durante unos minutos. Tendrás un estupendo complemento para tus ensaladas, sopas y cremas. También puedes introducir una rebanada en el recipiente en el que conserves los bizcochos, magdalenas o pasteles y evitarás que se sequen y endurezcan. 


Cuando te sobre pan de barra, no lo tires y prepara cualquier de las muchas recetas a base de pan duro que hay en nuestra gastronomía.


Los bizcochos, magdalenas, roscones y bollería los puedes congelar si no los vas a consumir, así no se estropearán. 


En caso de que tengas bollería o repostería que se haya quedado seca, puedes preparar un pudin para reciclarla. 


La leche que no vayas a consumir se puede congelar, siempre que no pueda estar contaminada por haberse conservado mal o por haber excedido la fecha de caducidad. Eso sí, puede que la grasa se coagule y cambie su sabor, apariencia y textura. La mantequilla, la margarina y el queso también se pueden congelar, así que no hay ninguna razón para que dejes que los lácteos se echen a perder.


Fuera de casa


Si sales a comer fuera y no vas a consumir el pan o el aperitivo, pide que te lo retiren. No sólo evitarás pagar por algo que no vas a consumir, además evitarás que acabe en la basura. Porque lo que te hayan puesto en la mesa no puede ser servido de nuevo (o al menos no debería ser así, por higiene), así que lo desecharán.


En restaurantes y bares con menú, si no tienes mucha hambre pide un único plato. Hay ya muchos hosteleros que lo ofrecen directamente como opción.  


Restaurante


Cuando vayas a hoteles o restaurantes con buffet acostúmbrate a no llenar el plato con todo lo que te entre por los ojos, porque al final se desperdiciará. Que lo hayas pagado no significa que tengas que desperdiciarlo.


Si vas a un restaurante y te han puesto demasiada comida o bebida, llévatela a casa. Al fin y al cabo has pagado por ella, y en el restaurante las sobras terminarán en la basura.





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